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martes, 2 de junio de 2015

SISTEMA DE ALERTA TEMPRANA Y MONITOREO DE LA CUENCA BAJA DEL RÍO PILCOMAYO

SISTEMA DE ALERTA TEMPRANA Y MONITOREO DE LA CUENCA BAJA DEL RÍO PILCOMAYO

A continuación compartimos una ficha de información acerca del sistema de alerta temprana y monitoreo de la cuenca del río Pilcomayo.

Tipo de evento/s objetivo/s (inundaciones, sequías, incendios)

El sistema de alerta vinculado al monitoreo ambiental del Pilcomayo, atiende, en primer lugar, a las crecientes; intentando prevenir a las poblaciones asociadas al río y los bañados, del advenimiento de las inundaciones regulares, inundaciones excepcionales, cambios en el desplazamiento del río y de los bañados y potenciales zonas de riesgo o de aumento de vulnerabilidad.

Concomitantemente, luego del período de crecientes, se previene sobre potenciales situaciones de sequía crítica, según haya evolucionado el desplazamiento del agua, especialmente en la zona de los bañados.

Cobertura geográfica del sistema


El sistema está referenciado geográficamente en la cuenca baja boliviana (desde Villamontes al límite con Paraguay y Argentina); en Argentina, Salta y Formosa; en Paraguay, Boquerón.

La información que se recaba y difunde de la Cuenca Alta boliviana es en función preventiva, ante eventos excepcionales o prolongación del ciclo de crecientes regulares.

Fuente de información para su funcionamiento

Datos hidrométricos

  1. Dirección Ejecutiva de la Comisión Trinacional para el Desarrollo de la Cuenca del Río Pilcomayo (DE-CTP)
  2. EVARSA – Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación (Argentina)
  3. SENAMHI (Bolivia)

Datos meteorológicos

  1. Servicio Meteorológico Nacional (Argentina)
  2. SENAMHI (Bolivia)
  3. DINAC (Paraguay)

Información local

  1. Pobladores y productores de las diferentes zonas, enlazados mediante Facebook, correo electrónico, celulares (en sus diversas formas de intercambio de información: MSM, Wathsapp, Hangouts, Messenger, Skype), con quienes se intercambian noticias locales sobre la evolución del agua, imágenes y vídeos.
  2. Organizaciones no gubernamentales que colaboran con información local (Bolivia, Paraguay y Argentina).
  3. Defensa Civil de Salta, a través de su Facebook
  4. Funcionarios de organismos públicos de los tres países, de manera independiente o vinculada a su función pública.
  5. Prensa escrita (El Tribuno de Salta, Informate Salta, Nuevo Diario de Salta; El Intransigente de Salta; La Mañana de Formosa, El Comercial, de Formosa; Ultima Hora de Asunción; ABC Color de Asunción; La Nación de Asunción; El Deber, Bolivia; El País, Bolivia; Erbol digital, Bolivia; otros)
Actualmente hay una trama de más de doscientos actores activos y 1700 actores entre activos y receptores pasivos de la información, enlazados por las diferentes redes de comunicación social.

Información satelital


  1. Imágenes satelitales LANDSAT mediante el servicio de USGS a través del sitio http://earthexplorer.usgs.gov/
  2. Imágenes satelitales MODIS mediante el servicio de la NASA, a través del sitio http://lance-modis.eosdis.nasa.gov/

Tiempo de respuesta


Depende de la actualización pública de los datos hidrométricos (DE-CTP, EVARSA, SENAMHI).

Corrientemente podemos dar alerta a la costa argentina y paraguaya con por lo menos 11 horas y hasta 36 horas de anticipación de los eventos extraordinarios, en los sitios que se producen desbordes regulares con mayor impacto sobre el territorio. Esto varía un poco año a año, debido a los cambios estructurales en el río, por los procesos de colmatación y reubicación de sedimentos.

En la zona de formación de los bañados, después del sistema de canales de reparto (Argentina-Paraguay), el tiempo de respuesta varía de 3 a 5 días de anticipación.

El sistema no contempla todavía una respuesta directa en las cabeceras de la cuenca baja (Villamontes, Bolivia), a las crecientes de la cuenca alta boliviana, debido a que las fuentes de información hidrométrica son someras (una vez al día).

Descripción de su funcionamiento

Para entender el funcionamiento del sistema de alerta, es necesario entender la estructura y funcionamiento del río.

Brevemente, la estructura del río comprende un sistema de carga, en la cuenca alta boliviana (aproximadamente 90.000 km2), un cauce de llanura que actualmente va desde Villamontes (Bolivia) hasta la zona de reparto (Noroeste de Formosa. Argentina). Se trata de la cuenca baja superior. En la parte inferior de este sector se producen desbordes regulares que forman áreas de avulsión extensas en Bolivia y principalmente Argentina. La regularidad de los desbordes ha ido en incremento desde 1990 (esporádicas) hasta principios de la década del 2000, que son anuales.

A partir del sistema de reparto (aguas abajo del sistema de avulsiones mencionado), se forman dos sistemas de bañados, uno del lado paraguayo y otro del lado argentino. Ambos sistemas están canalizados hasta cierto punto y luego se forman los bañados propiamente. Esto conforma la cuenca baja media.

Del lado argentino, esta formación es más o menos regular y limitada territorialmente, con procesos de colmatación creciente hasta la Ruta Provincial 28, que actúa de dique interceptor, con drenaje mediante un vertedero. Aguas abajo de la Ruta Provincial 28 el sistema de bañados mantiene una mayor regularidad, formando esteros y una red de riachos que desembocan en el río Paraguay.

Del lado paraguayo, el sistema de bañados es menos definido y más extendido en el territorio, formando, a partir de General Díaz, esteros y una red de riachos que también desembocan en el río Paraguay. Aproximadamente desde una línea imaginaria que une la Ruta 28 en Formosa (Argentina) con General Díaz en Boquerón (Paraguay), hacia aguas abajo hasta la desembocadura delos riachos en el río Paraguay, se conforma la cuenca baja inferior.

El río, hasta el primer sector de bañados, aguas abajo del sistema de reparto (cuenca baja superior y primer tramo de la cuenca baja media), funciona como un río de montaña, en la llanura. Cuando se registran precipitaciones significativas en la cuenca alta, crece de repente, con un arrastre importante de sedimentos que proceden en parte de la cuenca alta y en parte de la remoción del lecho y barrancas de la cuenca baja. Al cesar las precipitaciones, de un día para el otro, o en horas, disminuye su caudal y velocidad, depositando gran parte de los sedimentos arrastrados, aguas abajo. Este fenómeno de picos de caudal y caídas repentinas es lo que provoca el atarquinamiento del cauce, propio del Pilcomayo; favoreciendo el desarrollo de áreas nuevas de desbordes y retroceso del río, con la formación, aguas abajo, de bañados inestables.

En 1991 La Comisión Binacional del Pilcomayo (Argentina y Paraguay) comienza a desarrollar una estrategia de control del retroceso, mediante canales de derivación hacia ambos países (sistema de reparto), con el objetivo de acelerar la velocidad del río en el último punto de atarquinamiento y detener el proceso retrocedente. Desde entonces, mediante obras de canalización anuales (no siempre con regularidad), se ha mantenido este sistema de reparto en un radio de poco menos de ocho Km. La aceleración de la velocidad del agua implicó el avance de los sedimentos arrastrados en los picos hacia el sistema de bañados; con lo cual éstos, en su primera sección, comenzaron a modificarse significativamente, con áreas de colmatación e inestabilidad territorial. La solución propuesta por la población indígena local fue realizar anualmente canalizaciones internas del bañado, que faciliten el transporte de sedimentos hacia sectores no colmatados. Esta tarea se realiza desde el año 2006 tanto en Argentina como en Paraguay, dependiendo de los presupuestos estatales destinados a tal fin. Con los canales, se traslada el problema de inestabilidad más hacia abajo; pero se evitan derrames más extendidos en zonas hasta ahora altas. En Formosa, Argentina, la remoción de sedimentos se acompaña con la construcción de una defensa extendida en las zonas más críticas, cubriendo alrededor de cien Kilómetros de terraplén continuo. Este sistema defensivo protege los pueblos, establecimientos y parajes al sur del bañado; pero a la vez se constituye en un sector crítico de monitoreo permanente, debido a los riesgos de ruptura por erosión.

En síntesis, se trata de un sistema que, especialmente a partir del paralelo de 21° 30', se torna progresivamente hacia aguas abajo, muy sensible y frágil en cuanto al mantenimiento de una estructura de cauce. Esto lleva a que se desarrollen zonas de riesgo que aumentan la vulnerabilidad de las poblaciones asentadas en ese sector de su cuenca. El riesgo se incrementa a medida que se avanza aguas abajo, ya que las pendientes disminuyen rápidamente, llegándose de 403 msnm a 230 msnm en una distancia recta de menos de 160 km (Villamontes-Misión la Paz, con cauce, pendiente media aprox. de 1,08 m/km), y luego de 230 msnm a 128 msnm, en 320 km (Misión la Paz-Ruta 28, inicialmente cauce con desbordes recurrentes y luego bañados, pendiente aprox. de 0,32 m/km).

¿Cómo llegamos a desarrollar el sistema de monitoreo y alerta temprano?

Atendiendo a la alta vulnerabilidad de las poblaciones de la cuenca baja-media y la alta fragilidad del sistema, comenzamos a desarrollar con la población local una tara de identificación de criticidades locales y del sector de la cuenca. A partir del año 2002 recorrimos la cuenca de Argentina y parte de la cuenca del Paraguay, con pobladores locales, en los diferentes sectores. En el año 2004 tuvimos oportunidad de elaborar un relevamiento participativo con la población originaria de Argentina, Bolivia y Paraguay, con patrocinio de la Dirección Ejecutiva de la Comisión Trinacional del Pilcomayo. Los datos emergentes de este relevamiento, sumados a los estudios técnicos que dicha Comisión estaba realizando desde 1995 (año de su constitución); permitieron elaborar un mapeo de riesgo hídrico. Este mapeo y sus informaciones asociadas (principalmente registros hidrométricos y meteorológicos de referencia), se constituye en la línea de base a partir de la cual se realizan los monitoreos regulares y se conforman los criterios indicadores de situaciones de alerta.

En el año 2005 se reunieron delegados de los pueblos originarios de la cuenca con funcionarios y técnicos vinculados a los organismos de cuenca (de Formosa, de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, de la Comisión Nacional Pilcomayo de Paraguay y de la Comisión Trinacional Pilcomayo). Se acordaron estrategias de limpieza e identificación anual de criticidades dentro de la zona más inestable del bañado, para recuperar el funcionamiento hídrico más apropiado para el desarrollo del río y los bañados y la convivencia de poblaciones sedentarizadas en sus márgenes.

Desde el año 2002 se fueron capacitando tecnológicamente personas para efectuar el georreferenciamiento y registro fotográfico de las identificaciones realizadas. Técnicos de ONGs, pobladores locales (criollos e indígenas) y últimamente estancieros (en Paraguay), ha sido capacitados en el manejo de GPS y fotografía digital (hoy es un anacronismo mencionarlo; pero cuando se inició, era una metodología de avanzada). Algunas personas se capacitaron en la lectura e interpretación de imágenes satelitales LANDSAT, y unos pocos en el manejo básico de SIG.

El rol del equipo de monitoreo se concentró en recoger las informaciones, sistematizarlas y brindar un diagnóstico útil para técnicos y pobladores, a fin de prevenir las potenciales consecuencias negativas de la siguiente creciente, o prever estados de sequía intensa para el período entre crecientes.

¿Cómo funciona el sistema?


Anualmente, durante y después de las crecientes, se hace una identificación de los cambios que ocurren en el desarrollo territorial del río y de los bañados. Se atiende especialmente a las zonas críticas identificadas en la línea base. Esta actividad se realiza a partir del análisis de las imágenes satelitales de la región afectada; la información verbal y fotográfica aportada por los pobladores locales; visitas a las diferentes zonas cuando hay financiamiento, por parte de técnicos de entes gubernamentales y ONGs que participan voluntariamente del monitoreo. A veces se cuenta con el aporte de informes o fotografías obtenidas en sobrevuelos oficiales o privados. Son clave en estos relevamientos, las personas que históricamente fueron capacitadas para el uso de tecnología asociada al monitoreo; pues pueden indicar con mayor precisión las situaciones críticas, e incluso elaborar mapas locales interpretando la realidad.

Identificados los cambios con este conjunto amplio de informaciones y datos, se realiza un mapa de riesgo para el siguiente período hidrológico y de posibilidades de sequía intensa para el invierno-primavera próximo inmediato.

Un aporte significativo, son los informes de crecidas de la Dirección Ejecutiva de la CTP. Si bien no son regulares ni en tiempo real, nos permiten evaluar la crecida de cada ciclo con las anteriores y analizar los cambios en la regularidad o frecuencia de picos, volúmenes desplazados fuera del cauce en las áreas de avulsión no permanentes, tiempos de llegada de los picos de una estación a otra (Villamontes a Misión la Paz), y otros datos que nos permiten percibir la magnitud de algunos cambios respecto a la línea base.

Con este conjunto de informaciones y datos elaborados, y cuando hay financiamiento, se planifican visitas a las zonas más afectadas o potencialmente vulnerables en la próxima creciente. En estas visitas, además de ver in situ los cambios o alteraciones, tiene como objetivo principal conversar con la gente del lugar y recibir sus percepciones sobre dichos variaciones. Esta percepción local es fundamental para elaborar junto con la gente del lugar, estrategias de prevención o mitigación ante eventos próximos. De estos encuentros (la mayoría de las veces informales), surgen en muchas oportunidades iniciativas y propuestas de intervención que se presentan a los técnicos responsables de los organismos de cuenca. El equipo de monitoreo en general no interviene en estas presentaciones, sino las organizaciones locales, sean de pobladores (como asociaciones civiles, juntas vecinales, etc) o de productores (asociaciones de productores, cooperativas e incluso la Sociedad Rural).

Durante el período de crecientes, desde una central conectada a Internet, se obtienen diariamente o varias veces al día, según la urgencia, informaciones hidrométricas y meteorológicas de los servicios citados en el ítem “Fuentes de información”. Se consultan las imágenes satelitales del día, cuando es posible (regularidad condicionada por la frecuencia de pasada de los satélites y la presencia de nubes). Con esta información, se construyen los datos que son puestos en público en un lenguaje fácil de entender, interpretando el significado de los registros para los diferentes puntos de la cuenca. Los mismos se divulgan por Internet, mediante una página del Facebook (monitoreopilcomayo), por celular (MSM, Wathsapp, etc), VHF (en Paraguay) y por correo electrónico a una lista de distribución que se fue construyendo con el paso de los años, e incluye actualmente pobladores, funcionarios y técnicos de ONGs y organismos públicos. Existen indicadores ya elaborados empíricamente de estados de atención y alerta en los sitios de medición. Esto nos permite dar el estado de alerta temprano a las zonas aguas abajo de donde se observan niveles o situaciones críticas. Las radio emisoras locales (FM) reproducen los avisos de alerta. Los contactos con las radio emisoras son principalmente mediante el Facebook y a veces telefónicamente.

Paralelamente a lo que se emite, diariamente recibimos información por celular, correo electrónico o Facebook de la situación en diferentes puntos, por parte de la población local que año a año se va comprometiendo más con su participación en el sistema. De ser pasivos receptores, actualmente una gran cantidad de personas comienza a enviarnos información verbal y fotográfica por los medios mencionados, a fin de dar a conocer su situación y alertar a los que están aguas abajo. De esta manera, muchos organismos responsables, provinciales y nacionales, obtienen información directa de la población afectada o por afectarse, pudiendo dar respuestas más rápidas y eficientes.

Administradores


Fundación para la Gestión e Investigación Regional (FUNGIR), en colaboración con otras organizaciones de la cuenca baja.

Usuarios

Habitantes y productores de la cuenca baja del río Pilcomayo (Bolivia, Argentina y Paraguay). Se trata de población criolla, indígena y estancieros (especialmente en Paraguay). Actualmente se suman a los usuarios originales, docentes y funcionarios no locales, que deben ir a la zona de riesgo o viven allí temporariamente, y solicitan información para planificar sus actividades.

Fuente de financiación

Entre 2003 y 2012, financiamientos por medio de la Cooperación Internacional privada.

Desde el ciclo hidrológico 2012-2013 hasta la fecha, de manera voluntaria, con pequeños aportes para el ciclo hidrológico 2013-2014. Durante el ciclo 2014-2015 la actividad es exclusivamente voluntaria.

Luis María de la Cruz
FUNGIR, Formosa, 22 de febrero 2015




lunes, 10 de marzo de 2014

Mas sobre la obra inconsulta en el territorio de los Tobas del Oeste de Formosa

Recibimos esta colaboración de parte de los pobladores criollos afectados:
 
"Estimados
Estas imágenes han sido tomadas a 70 km de Ingeniero Juarez, en el tramo comprendido entre El Quebracho y la Rinconada, donde el representante del Gobierno de Formosa, Inge. Angelloti,-UPCA- y el Sr. Rivira -Titular de la Empresa Martín Fierro SA-, bajo el paragua de conocer el comportamiento del Pilcomayo, estan ejecutando una obra, a la que los productores con riesgo de expulsión como muchos criollos del Bañado La Estrella, se oponen que sigan volteando el Monte que es Farmacia Aborígen, sin una acción integral de todo el gobierno, defendiendo la Facturación a favor de MARTIN FIERRO SA -limpieza del canal de laguna yema a lomitas, espigón del río del Norte, limpieza del Bañado en el Vertedero- 
Se reitera lo ya hecho por el Ministro de Producción y Ambiente -Destrucción del medio ambiente- cuando en reunión convocadas a Punta del Agua y Soledad, con intervención de los comisarios Políticos, Lopez de Soledad y Benitez d Punta del Agua, bajo el paraguas de nuestro Señor Gobernador Gildo, dijeron venir a conversar con los que producimos en nuestro Territorio Productivo del Bañado La Estrella, y pedimos primero las limpieza de sedimentos en lagunas Berna, El Descanso y El Cencerro, han hecho teatro o exhibiciones carnavelezcas y ejecutaron el trabajo de canal por dentro del campo del suegro del Comisario Político Benitez, mientras el agua transitó por la calle donde usan los productores.
En la limpieza y levantamiento de defensas desde El Quebracho a la Rinconada, se repite el método de dañar a quienes trabajan en el Territorio Productivo del Bañado la Estrella, quienes como nosotros pedimos limpieza de correderas y despues trabajos de moviemiento de suelos que creemos -sin equivocarnos por las evidencias- que es lo que genera recursos para Martín Fierro SA-
En la reunión realizada en el campo del criollo Sr. Ruiz, hemos escuchado descalificaciones a conocimientos de Salteños y Paraguayos para fundamentar facturaciones, no se les cree, por lo que pedimos personal intervención del Señor Gobernador para que la Policía de nuestra querida Formosa, con los móviles policiales, se encargue de buscar a caciques para enfrentarnos, cuando con argumentos de cuidar escuelas -con maestros a los que nadie controla- y demás inversiones del gobierno- se nos enfrenta innecesariamente- gastando recurso del pueblo en obras que todos COINCIDIMOS QUE SE LIMPIEN LAS CORREDERAS y, usando el nivel del agua luego de limpiada las correderas se construyan las defensa, no antes, Señor Gobernador, como Ud,, queremos a Formosa y, buscamos cuidar los recurso para que no se gasten mal, perjudicando a quienes trabajamos en el Territorio Productivo del Bañado la Estrella.
Gracias.
Criollos y Originarios del Bañado La Estrella
Contacto 03704244286"
 




 Alambrados afectados, el bosque destruido.
Policías custodiando la reunión... ¿A qué se le teme?

Proyecto de defensa sin consulta previa ni informada

Pilcomayo, Formosa.  Zona de los Tobas de Sombrero Negro.  Un proyecto de defensa para controlar el avance del agua del bañado estaría afectando a la propiedad privada de los Tobas de Sombrero Negro y a un grupo importante de productores ganaderos criollos.

El proyecto de defensa, más que un proyecto ya es una traza sobre el territorio con una picada desmontada de aproximadamente 50 metros de ancho.  La misma penetra la propiedad privada de las comunidades originarias Tobas de Sombrero Negro, en una extensión de 12,5 Km, destruyendo la integridad de una parte muy importante de sus bosques, por su alto valor de conservación.  La traza se realizó arbitrariamente, sin un proceso de consulta previa y debidamente informada, como lo establecen las leyes que protegen los derechos indígenas, ante un proyecto que afecte a sus bienes o intereses.  Tampoco se encuentra acompañado el proyecto de una evaluación de impacto ambiental; la cual, según la legislación formoseña, debe someterse a Audiencia Pública anunciada 30 días antes y previa a todo inicio de obras.  Las características de la creciente actual (ciclo hídrico 2013-2014) no justifican de manera alguna una situación de emergencia que pudiera motivar una ejecución urgente de esta obra.  La misma representará un importante movimiento de tierra y maquinarias, alterando significativamente una zona de muy alto valor ecológico, por su aislamiento y la protección forestal que los mismos Tobas llevan adelante desde hace más de veinte años.

La empresa ejecutora, Martín Fierro (de Formosa) y el encargado por parte del Gobierno formoseño, Aldo Ingoloti, convocaron a una reunión el día 7 de Marzo, para definir cómo proseguirá la traza, al encontrarse frente a las áreas con población humana.  La reunión estuvo caracterizada, según testimonios de personas presentes, por la presencia policial que anotaba todo lo que se decía y un movimiento de camionetas que iban y venían trayendo "caciques" (esto merece un capítulo aparte) para apoyar la iniciativa.  Los pobladores criollos manifestaron su oposición a la obra, dado que los afecta directamente.  Estos pobladores, con adjudicaciones de tierras en la zona Norte de la propiedad de los Tobas, quedan afectados por la proyectada defensa, que los deja dentro del área de inundación.  La propuesta de los pobladores fue categórica: que el gobierno continúe con la limpieza de los cauces por donde escurre normalmente el bañado.  Esta metodología ha dado buenos resultados en muchas secciones del mismo, sin necesidad de obras defensivas anexas.  Nadie desconoce en la zona que este tipo de obras defensivas representa onerosos trabajos de movimiento de tierra que serán ejecutados por empresas como Martín Fierro, muy cercanas al gobierno provincial.  Según los testimonios referidos, uno de los directivos de la empresa afirmó que ellos son los únicos que realizan un monitoreo del Pilcomayo y que saben muy bien lo que hacen.

Por todas las experiencias anteriores (defensa de Potrillo a Caracol, de la cual esta es una continuación), se puede asegurar que una de las consecuencias colaterales e irreversibles de la construcción de esta obra, es que la misma se tornará en una ruta de tránsito permanente.  Esto significa que se alterará definitivamente el territorio en propiedad privada de los pueblos originarios Tobas del Oeste de Formosa, su integridad, su sistema ecológico y será casi imposible controlar el acceso al mismo de cazadores furtivos, cortadores de madera de alto valor e intrusos de todo tipo.  Se alterarán, además, las delicadas relaciones que existen tras muchos años de construcción social colectiva, con los ganaderos criollos.  La obra, en síntesis, trae aparejados impactos y efectos ambientales definitivos que modificarán totalmente la región; sin un justificativo real, más que la obra en sí misma y las ganancias que genera a la empresa ejecutora.

Los Tobas, en el año 2008, presentaron una propuesta de defensa que debía respetar la línea natural de inundación, sin penetrar en los bosques.  Esta línea está representada en el mapa adjunto, por la costa de color blanco, que bordea el fucsia, que es el estado actual del agua en el bañado.  Esta propuesta se realizó tras un importante trabajo de identificaciones que hicieron los mismos pobladores, capacitados en el manejo de GPS y atendiendo a sus propios conocimientos de la región.  Probablemente ni el Ing. Ingoloti ni los funcionarios y técnicos de la empresa Martín Fierro tengan conocimiento de esta propuesta, que fue presentada a la Unidad Provincial de Coordinación del Agua (UPCA), cuando el Ingeniero Silva la coordinaba.

Mapa en donde se observa la traza ejecutada dentro
de la propiedad privada de los Tobas de Sombrero Negro
violando la propiedad privada y la obligatoriedad
a la consulta previa e informada sobre todo proyecto
que afecte a sus intereses

viernes, 13 de diciembre de 2013

¿Cómo monitoreamos la creciente?

Muchos de nuestros lectores nos preguntan cómo vemos la creciente en una imagen de baja resolución, tal como la del satélite MODIS, que es diaria, pero con una resolución de píxel de 250 m (o sea, lo más chico que se ve es un cuadrado que tiene 250 metros de lado).

Mejor que muchas palabras serán dos imágenes.  La primera es del día 9 de Diciembre, antes de que el agua de la creciente actual pase por Villamontes.  Se ve el Pilcomayo, entre Villamontes (ángulo superior izquierdo) y el Norte de Salta y Formosa, hasta la zona de desbordes (ángulo inferior derecho).  La segunda imagen es del día 11 de Diciembre, en el mismo sector geográfico, durante el paso de la creciente desde Villamontes hacia Misión la Paz.


Imagen MODIS Terra, de día 9 de Diciembre del 2013
entre Villamontes y zona de desbordes


Imagen MODIS Terra, de día 11 de Diciembre del 2013
entre Villamontes y zona de desbordes 
 
En la primera imagen se observa un fino hilo celeste que representa el agua del Pilcomayo.  En la segunda imagen ese "fino hilo" se transformó en una línea gruesa, celeste, representando el paso de mayores caudales por el mismo sector.
 
Pero el sistema de monitoreo participativo y alerta temprana no se limita solamente a interpretar las imágenes que muestran el paso del agua.  Este es sólo uno de sus aspectos. 

La información satelital nos permite ver zonas de avance y de desbordes.  La misma es complementada por la información hidrométrica que obtenemos de la página oficial de la Dirección Ejecutiva de la Comisión Pilcomayo y de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación (Argentina en este caso).  Otros funcionarios de organismos del Estado de Paraguay y Bolivia participan con aporte de información clave para los registros.  Los datos de los servicios meteorológicos de los tres países son otra de las fuentes de información a las que recurrimos para una correcta interpretación de lo que ocurre y una adecuada conceptualización que nos permite elaborar el sistema de alerta temprano.
 
Como aporte original y fundamental para el desarrollo del monitoreo participativo, contamos con la permanente comunicación de monitores voluntarios y pobladores locales que nos van informando acerca del paso del agua y sus impactos por las zonas en que viven.  Este aporte es la clave que nos permite una correcta interpretación de las imágenes y de los efectos de los diferentes registros hidrométricos y meteorológicos, a fin de mantener el sistema de alerta rápida para los pobladores de aguas abajo del lugar por el que está pasando el agua.  
 
Las radios públicas, AM y FM, tanto de Argentina como de Paraguay, son fundamentales para que la información llegue a tiempo a las poblaciones que deben tomar medidas antes de ser afectadas por la creciente.  Los medios periodísticos en papel o digitales, lo son para difundir públicamente lo que está pasando y alertar a los operadores políticos de los países, regiones y jurisdicciones comprometidas, a actuar adecuadamente ante las crisis que se generan por las inundaciones o por las sequías; o para definir políticas públicas que atiendan a estas situaciones, que son regulares en la región del Pilcomayo.  Asimismo, los organismos de Defensa Civil y Emergencia pueden valerse del conjunto de informaciones reunidas por esta red de monitoreo, a fin de tener una comprensión más global de lo que ocurre en las diferentes regiones.

Otro de los ejes que dan cuerpo a este sistema de monitoreo y alerta temprana, es la educación a la población local para que atienda a los llamados de alerta y a la vez participe aportando información local, en un doble rol de cooperante del sistema y beneficiario del mismo.
 
La red conformada por actores locales también atiende al paso de los peces, durante el período posterior a los picos de creciente (entre Enero y Marzo principalmente), alertando y advirtiendo sobre los pronósticos de pesca, desde la cuenca baja media hacia la cuenca baja superior; donde la pesca comercial es aún uno de los principales recursos económicos de la región. 

Finalmente, antes de las crecientes y luego de las mismas, el recorrido por parte de personas expertas que cooperan con el sistema de monitoreo participativo alerta temprana, registrando mediante GPS y fotografías las situaciones críticas y aquellas zonas que se han modificado significativamente con la creciente anterior; es otra de las herramientas necesarias que nos permiten elaborar modelos interpretativos para prever el comportamiento de las aguas en la próxima creciente.

Así, año tras año se va elaborando una nueva línea de base para poder registrar adecuadamente los cambios provocados por la evolución del Pilcomayo y trabajar con la población local sobre las mejores prácticas que se pueden desarrollar a fin de lograr una permanente convivencia con el río y sus bañados, sin que sus transformaciones alteren, de manera fatal, a sus modos de vida, a sus sistemas de producción y a su relación ambiental.

Dicho de otra manera, el modelo del monitoreo participativo y alerta temprana está montado sobre la misma dinámica de cambios que impone el río, desde la mirada e intereses de las poblaciones locales y con el aporte significativo de todos los actores identificados en la cuenca.

sábado, 2 de febrero de 2013

Pueblos originarios de la cuenca formoseña en lucha por sus derechos

En medio de una crítica situación por la creciente del río, desde el Noroeste de Formosa nos envían el presente comunicado.

Pueblo Wichi de Formosa denuncia más de 30 muertes evitables
A continuación queremos contar como fueron los pasos que sucedieron en la lucha de los hermanos de la localidad el chorro. Comenzaron a adoptar medidas de protesta desde la fecha 19 de diciembre del 2012, primeramente por el tema energía eléctrica. Por la falta de transformadores entre otras cosas de energía eléctrica. Pero sobre este tema se avanzaron un poco, se consiguió resolver algo.

Pero la comunidad se dio cuenta que hay un problema mucho más serio, y tiene que ver con la cuestión de salud. Es que se lleva contabilizado más de treinta (30) muertes que la comunidad considera que debería haberse evitado. Pero por la falta de medicamentos e insumos, falta de ambulancia y una adecuada atención se viene dando esta situación. Y para ello piden que se presente algún funcionario del gobierno o del ministerio de salud para plantear el problema y ver la posibilidad de solucionar cuanto antes este inconveniente. Pero hasta la fecha no se presento ningún funcionario. El intendente local no se quiere acercar para dialogar y se dedica a reforzar la custodia policial las 24 horas de la municipalidad con camiones repletos de efectivos de la policía provincial.

Lo más doloroso es que siguen muriendo seres humanos, hermanos nuestros que van pereciendo mientras nadie quiere prestar atención. Pero con el correr de los días se fueron adhiriendo otras comunidades a la protesta. En este momento llevan alrededor de 2 semanas cortando la ruta que viene de la localidad El Potrillo hacia El Chorro. Se sumaron los dirigentes de Lote 8, María Cristina, Santa Teresa, El Potrillo, entre otras comunidades. Teniendo en cuenta que es un problema general en las comunidades el tema de salud. Pedimos que el gobierno atienda esta situación porque es muy grave.

Comunidades Wichi
Paraje El Alambrado, 1 de febrero del 2013
Departamento Ramón Lista Provincia de Formosa




martes, 29 de enero de 2013

URGENTE PARAGUAY

Desde Paraguay nos informan que el agua avanza en la zona del bañado en el tramo AGROPIL-Fortín Linares por lugares que el año pasado quedaron altos.  Los pobladores están desesperados porque creían que trasladándose ahí estarían a salvo; pero el agua le llega y sigue subiendo. 

ES NECESARIA UNA ACCIÓN URGENTE DE PARTE DE LA GOBERNACIÓN DE BOQUERÓN PARA AYUDAR A SOCORRER A ESTAS POBLACIONES Y PROVEER DE VÍVERES.

martes, 22 de enero de 2013

ALERTA MAXIMA SANTA VICTORIA ESTE (SALTA)

Nos comunican desde Santa Victoria Este, Salta que la gente con el municipio están trabajando en el anillo porque el río sigue subiendo y puede superar el anillo de defensa del río. Las comunidades de la Paz, la Estrella, la Merced y los caminos aledaños de Santa Victoria hacia Alto de la Sierra, Rancho el Ñato, Chañares Altos y hacia Tartagal, están llenos de agua. El agua ya llegó hasta Amberes (avanza hacia Formosa).
A esta noticia complementamos que En Villamontes ayer bajó un poco, pero ahora mantiene nuevamente una tendencia creciente. registrando 5,45 m a las 14 horas (a las 13 registraba, en creciente, 5,34 y a las 8 de la mañana 5,12). Esta oleada se va a sentir en Santa Victoria esta noche. ALERTA MAXIMA.

ESTADO DEL PILCOMAYO Y NOTICIAS

ALERTA MAXIMA PARA TODAS LAS POBLACIONES ENTRE SANTA MARÍA Y LA EMBOCADURA (zona de canales) Y POBLACIONES AGUAS ABAJO EN ZONA DE CANALES EN ARGENTINA Y PARAGUAY

En Misión la Paz el nivel llegó a los 6,35 m con muchos desbordes aguas arriba de Misión la Paz. Esto indica que todos los parajes en la zona de desbordes hasta María Cristina deben estar alerta por riesgos de inundación por el agua que se desplaza por el monte.

En Villmamontes ayer inició un ciclo de bajante, luego de haber alcanzado los 6,51 m. Hoy a las 8 de la mañana estaba en 5,12 m (un poco más alto qe a las 7 am, pero con comportamiento bajante.

ACERCA DE LAS NOTICIAS PERIODÍSTICAS:

El Tribuno de Salta y Última Hora de Paragua indican que el rio habría subido a 8 metros. ESTA INFORMACIÓN ES INCORRECTA. El sistema de lecturas automático instalado por la Dirección Ejecutiva de la Comisión Trinacional del Pilcomayo, EN NINGÚN MOMENTO REGISTRÓ NIVELES SUPERIORES A LOS INFORMADOS POR ESTE MEDIO NI POR LA PÁGINA OFICIAL DE LA COMISIÓN PILCOMAYO. Este sistema automático registra cada hora el nivel y envía a información en tiempo real. La misma es publicada en la página oficial de la Dirección Ejecutiva (www.pilcomayo.net), de acceso libre, público y gratuito. Es la única fuente de información hidrométrica que existe en la cuenca y está relacionada formalmente con las comisiones nacionales de ríos de Bolivia, Argentina y Paraguay.

Los niveles de la creciente se mantienen en órdenes normales a altos. La sorpresa se debe a que vino muy inesperadamente, debido a los niveles bajos que mantenía hasta el 15 de Enero.

Otra aclaración importante que se debe hacer es que en el artículo de hoy de Ultima Hora se indica que la información procede de la Fundación FUNGIR.  Debemos destacar que FUNGIR coordina el sistema de comunicación de la información, así coo su interpretación y devolución pública; pero la misma procede de diversas fuentes.  Estas fuentes constituyen una red de más de ochenta personas, organizaciones y organismos del Estado que aportan información hidrométrica.  Dicha red aporta información local y regional y a la vez actúa como reproductora de los alertas emitidos.  Un equipo voluntario (todos son parte de esta red) mantiene una guardia permanente en tiempos de creciente y realiza identificaciones in situ, cuando esto es posible.  Este equipo NO ES DE FUNGIR, sino que está constituido por diversos pobladores y organizaciones que están en la región de manera permanente.

DESBORDES EN SALTA

Informan desde Salta que ayer, Lunes 21, a la mañana se desbordó el río  más o menos 1 km. al norte de la población de Santa María. El agua venía por el camino que va a Santa. María.  Alrededor de las 14.00 se notaba que comenzaba a bajar de nuevo.
De La Paz escuchamos que salió mucha agua en la zona de la antigua comunidad de Estrella, dos kilómetros aguas arriba de Misión La Paz. Un joven que llegó a Santa María el Lunes por la mañana comentó que el agua llegaba hasta su pecho, pero por el momento no afectaba a la población. La defensa se mantiene.

viernes, 24 de febrero de 2012

Novedades desde Bolivia

Los Weenhayek cortaron ayer la ruta Santa cruz y la ruta a Tarija.   Sólo fue el día de ayer, ya recibieron respuesta a sus pedidos, por lo que la cancillería y otras autoridades Nacionales y regionales se reunirán el día jueves 01 de marzo, para tratar diferentes temas, y en especial el tema del Rió Pilcomayo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Situación al 20 de febrero 2012

Informes de la red de Monitoreo Pilcomayo

De acuerdo a los registros del día, Villamontes y Misión La Paz continúan con tendencia bajante. Villamontes con 2,59 m a las 6 am. y Misión La Paz con 4,17 m a las 8 am. Las alturas indicadas no revisten situación de riesgo.

No hay registros de la cuenca alta desde el día 17 (viernes de Carnaval!!!)

De acuerdo a la información recogida por la red de monitoreo, la situación en la cuenca baja es la siguiente:

Zona de Pedro P. Peña (Paraguay):
Las zonas inundadas son normales, con respecto a años anteriores. De acuerdo al informe recibido, no habría situación de riesgo.

Zona de Misión La Paz (Argentina):
No hay información de la población local. Por la información recibida desde María Cristina, se han producido importantes desbordes que llevan el agua por el monte, hacia Aguas Verdes y haca la zona de Santa Teresa-María Cristina, poniendo a riesgo la seguridad de estos asentamientos. Se estima que se encuentra en situación de aislamiento la localidad de Santa Rosa.

Zona de La Embocadura y La Dorada (Paraguay):
En la Embocadura, el agua solamente entra del lado argentino en los picos más altos. Una vez que baja el nivel, el ingreso se ve muy restringido y prácticamente todo el caudal va hacia Paraguay. El playón de distribución que se formó en la zona tiene muy poca profundidad del lado del cauce principal que dirige el agua hacia Argentina, formando terrazas de sedimentos que impiden el paso del agua cuando los caudales no son muy elevados.

El fenómeno de colmatación gradual que se está produciendo nuevamente en el cauce principal, obliga al agua a retroceder hasta el meandro anterior, y de esta manera erosiona la defensa que Paraguay construyó a finales del año 2011 para evitar desbordes hacia La Dorada y hacia el campamento del MOPC. De acuerdo a la información recibida, el proceso de erosión de al defensa ha generado un punto crítico muy vulnerable. En caso de nuevos impactos de creciente, se teme que se rompa e ingrese el agua directamente hacia La Dorada, por los caminos existentes del otro lado del muro defensivo. No hay máquinas del MOPC en la zona, ya que fueron trasladadas a la zona de General Díaz para agilizar las tareas de limpieza del cauce en ese sector.

Zona de Mistolar (Paraguay)
En este momento es la zona más crítica. Los desbordes llegaron hasta el poblado Nivaclé, afectando varias casas. Se teme que en próximos picos llegue hasta el centro, con lo cual la población se vería obligada a trasladarse. El agua ha llegado a parajes altos, como Saladillo y Vertiente, obligando a los pobladores a relocalizarse en zonas más alejadas.
El bañado formado en este sector ha superado algunas partes del viejo cauce colmatado del Pilcomayo (antiguo límite) y provoca algunos desbordes hacia el lado argentino, por medio de las cañadas antiguas de la zona. Este fenómeno es un claro indicador del nivel de colmatación en el que se encuentra en este momento el bañado de Mistolar.

Zona de La Rinconada (Toba, Argentina):
Se observa un importante desplazamiento de agua hacia las comunidades comprendidas entre Algodón y La Rinconada, con riesgos de inundación para Churcal, Pozo Ramón y Tres Yuchanes.

Bañado La Estrella (Argentina):
El agua avanza lentamente debido al poco ingreso de agua del lado argentino. Se sigue observando la tendencia de avanzar por la costa Norte, estando ahora a la altura de Punta del Agua, pero sin afectar aún a esta localidad.

BOLIVIA:
El pueblo Weenhayek mantuvo cortes de la ruta a Yacuiba en reclamo de la compra de las máquinas que fueron comprometidas por el gobierno nacional mediante decreto supremo, el año pasado. La demora en la adquisición de estas máquinas es interpretada por el pueblo weenhayek como una falta de respuesta efectiva a sus reclamos por resolver el tema de la pesca. Asimismo, entre los reclamos está el de un nuevo reparto de víveres, a raíz del impacto económico provocado por la falta de pesca durante el período 2011. Se teme que, de acuerdo a la evolución del agua en Argentina, este año nuevamente ocurra lo mismo, aunque es un poco anticipado un pronóstico al respecto.
Se propuso un cuarto intermedio para el estudio de un acuerdo con varios puntos, a ejecutarse en diez días. Entre los principales puntos, se reitera la compra de la maquinaria comprometida (tres dragas para ayudar a las obras de limpieza del cauce principal en la zona de La Embocadura), atención a la emergencia económica, con entrega de alimentos por parte de Defensa Civil; la inclusión de la actividad pesquera del pueblo weenhayek en el seguro pecuario agrícola y la gestión de las autoridades ante la Corte Interamericana de Justicia por las obras del Pantalón y ruta 28 realizadas por Argentina sin consulta con los países de la cuenca. En caso de no avanzarse con estos temas, se procedería a realizar nuevos bloqueos de rutas, interrumpiéndose el paso hacia Argentina y Paraguay.

jueves, 12 de enero de 2012

Elementos para una interpretación de los acontecimientos del ciclo hidrológico 2010-2011

La evolución del Pilcomayo durante el ciclo hidrológico del 2010 al 2011 tuvo características inusuales para el comportamiento de las últimas décadas. Inusuales desde varias lecturas.

Por un lado, el comportamiento hidrológico, con el desvío total de las aguas hacia el lado paraguayo. El mismo ya era previsible de acuerdo a lo acontecido en el 2010, cuando el proceso de colmatación del cauce principal que deriva en el Canal Farías, de Argentina, ya preanunciaba una situación muy crítica para la siguiente creciente (la del 2011). Las acciones tardías y extremadamente someras realizadas a partir de los primeros acuerdos entre Argentina y Paraguay (después de Octubre del 2010) dejaban demasiado en claro, tanto para los pobladores locales como para observadores externos, la ineficacia de los esfuerzos y gastos realizados. Monitoreos de pobladores locales realizados desde Salta, Formosa, Paraguay y Bolivia expresaban en sus informes escritos y gráficos la sorpresa por la dimensión inadecuada de la obra respecto a la gravedad del problema de colmatación del cauce principal. Una mínima comparación con la actividad y volúmen de obra que se efectuó en 1996 para la apertura del canal Farías, da cuenta de la insignificancia de las acciones de este año y del año pasado por parte de Argentina y de los acuerdos binacionales con Paraguay.

 La inmensidad natural frente a las intenciones de la ingeniería. Máquina trabajando en el dragado del cauce.
Foto tomada del Google Earth, compartida por Schneider-Ferreira

Por otro lado, tal vez el aspecto más crítico del año, la pérdida total de la pesca comercial en Salta y Bolivia. Esto fue consecuencia del desvío de las aguas hacia Paraguay. Las zonas de cría se localizaron en los últimos veinte años en el Bañado La Estrella. Los bajos y zonas bañadas del Paraguay no fueron atractivos para las corrientes migratorias de peces y alevines nacidos en la cuenca alta y media alta en los últimos años, a pesar de que desde el 2009 ya existía conexión en tiempos de creciente.

Una tercera característica fue la sistemática invalidación de la participación popular en los procesos de debate y toma de decisión en Argentina. Una notoria vuelta al modelo hegemónico del poder, en manos de ingenieros y funcionarios, dejaron de lado las miradas, intereses y opiniones sobre lo que acontece en el río de la gente que vive cotidianamente con él. Con la designación oficial de tres monitores en Formosa y dos en Salta se resolvió la participación al acompañamiento de los mismos a las misiones técnicas. Los mismos monitores han expresado que en los recorridos no se toma en cuenta sus opiniones, sino que se los utiliza para tareas auxiliares y para guiar a las misiones por los caminos que no conocen. La supresión de los procesos participativos de la población local, se manifestó claramente en la falta de convocatoria de los Comité de Cuenca en Argentina y Bolivia. Una de las más claras muestras de distanciamiento fue la última reunión del Comité Trinacional de Cuenca, en Octubre del 2010. En plena crisis de pesca por el primer desvío del río, con los líderes de pesca en la puerta reclamando, el Comité estaba debatiendo el borrador del Reglamento Interno.

La falta de participación de los técnicos y funcionarios en el análisis y búsqueda de soluciones conjuntas con las poblaciones locales, para resolver el problema que se suscitó a raíz del desvío de las aguas, resultó en malestar y disconformidad por parte de la gente; pero principalmente en una sensación amarga de violación de sus derechos como pobladores originarios de la cuenca con intereses, conocimientos y experiencias que superan a las de quienes van desde afuera para realizar obras. Para la gente, el fracaso o ineficacia de algunas de las intervenciones realizadas se debe a esta ausencia de sus conocimientos, intereses y perspectivas.

Asociado a la recuperación de la hegemonía sobre las acciones en la zona de Argentina y Paraguay, se reactivó la Comisión Binacional, dejando de lado nuevamente a Bolivia en las decisiones que se toman entre los dos países de la cuenca baja, en cuanto al manejo de las aguas y el desarrollo de estrategias de distribución. Prevalece así el modelo hidrológico al hidrográfico que da sentido a un concepto amplio de cuenca. Mediante el modelo hidrológico es posible debatir qué pasa con las aguas que bajan, sin considerar a los países y regiones de aguas arriba, ya que a éstos no les incide el destino final de las aguas. Obviamente, este modelo interpreta al río como una fuente de agua consuntiva y no como un sistema biogeográfico (consuntivo o no consuntivo), interpretación que se da desde el segundo modelo. En Argentina el debate de cuenca tiene ambos modelos representados en los técnicos de los organismos oficiales, siendo el primero el hegemónico y prevalente en este momento, para las acciones a tomar.

Un último punto que queremos señalar en esta nota es la movilización popular que implicó la pérdida del recurso pesquero. Por primera vez la población local de Bolivia tuvo acciones claras y demandantes respecto al manejo de la cuenca. Hasta el 2010 la participación de los pueblos originarios de la cuenca baja de Bolivia fue más de carácter nominal y solidaria con sus pares de Argentina y Paraguay. Desde el 2010, con la primera merma de pesca y más aún en 2011 con la pérdida total de la pesca, las movilizaciones comenzaron a tener características mucho más comprometidas.

El 7 de Mayo del 2011 se inició el Festival de la Pesca en Villamontes sin el tradicional sábalo en las parrillas. El 8 de Mayo el río se cortaba en La Embocadura impidiendo definitivamente el paso de cardúmenes.

7 de Mayo del 2011, Villamontes espera los cardúmenes que nunca llegaron.
Foto gentileza Luis María de la Cruz


La situación continuó así todo el año. Bolivia se quedaba sin sábalos mientras que éstos morían a millares en los pozos que se iban desecando a lo largo del cauce abandonado. Algunas expediciones de pescadores de Salta y Bolivia lograron llevar algo de la zona de Potrillo, hasta que las autoridades de Fauna de Formosa y de Gendarmería Nacional lo impidieron. ¿Para qué? Para que los que quedan mueran en los pozos evaporados por el calor y la sequía de invierno.

A partir de esta situación el pueblo Weenhayek logra (entre los principales puntos) que el gobierno boliviano declare la emergencia económica del pueblo weenhayek, asignando una partida de recursos económicos para solventar la crisis que provocó la pérdida de la pesca y se comprometa a comprar tres dragas para apoyar las obras de limpieza del río. Entre fuentes financieras nacionales, departamentales y municipales, se distribuyó entre Junio y Septiembre alrededor de un millón doscientos mil dólares, además de otros beneficios vinculados con programas de apoyo a la producción. Según observadores locales, esa suma representa el movimiento financiero total de la pesca en la región cada año. Sin embargo, en el último encuentro de Noviembre, los representantes de los pueblos Weenhayek y Guaraní manifestaron su disconformidad por los resultados de las gestiones del gobierno ante la crisis. Para muchos, es difícil entender hacia dónde van estas críticas.

Aparentemente podemos decir que hay dos componentes en esta reacción.

En primer lugar, muy evidente, el modo de distribución de los recursos. Los mismos han sido distribuidos directamente a las familias beneficiarias, sin la intermediación de los “caciques” ni de los “capitanes”. Esta metodología rompió con la hegemonía de los líderes y su manejo del poder por sobre la población, intentando una ecuánime distribución. Dentro del modelo de liderazgo construido desde la colonización extranjera del territorio, esta “democratización” se constituyó en un atentado contra los liderazgos oficialmente establecidos. De allí que el mayor reclamo venga de parte de los dirigentes, y no tanto de las familias beneficiarias. En este sentido, también hay que observar que el modelo de pesca instituido desde el municipio y el departamento, mediante concesiones de sectores del río a capitanes de pesca, establece de por sí una desigualdad entre las familias. El modelo de la pesca tradicional se ha transformado en los últimos cuarenta años, tornándose en un modelo subalterno al capitalismo que opera sobre la actividad. De esta manera, de cooperar entre pescadores se pasó a una estructura de clase, en donde los capitanes de pesca pasan a tener empleados jornalizados para el manejo de las redes y faenado del pescado. Sin dudas, los privilegios políticos y económicos de los capitanes de pesca caen con un sistema de distribución de recursos igualitaria, entre las familias pescadoras. Las reacciones son obvias.

En segundo lugar, atendiendo al modelo autónomo de gobierno de los pueblos indígenas del chaco boliviano, las demandas apuntan al sentido de la pesca como actividad independiente. Los líderes de los pueblos weenhayek y guaraní ven en los subsidios del gobierno que se destinaron a paliar la crisis, una amenaza a la soberanía alimentaria. Los subsidios son entendidos como paliativos, pero no se los acepta como respuesta a largo plazo para la crisis pesquera. La política de subsidiación debe ser acompañada de acciones concretas para la resolución de las causas de la interrupción de las migraciones de peces. De allí que en el último encuentro de Noviembre se haya puesto énfasis (casi exagerado para algunos) en la compra de las tres dragas,que se acordó con el gobierno nacional. No es posible decir si dicha compra es una solución, si es un botín de guerra o si en la mirada de la gente marca una etapa diferente en las acciones concretas de Bolivia por solucionar el problema. Lo que creemos que podemos decir es que la gente ve en esta acción una respuesta concreta, más allá de los acuerdos internacionales que hagan falta para la operación de las mismas fuera del territorio boliviano.

En este sentido, debemos rescatar a la pesca como una actividad económica que garantiza a ambos pueblos la soberanía alimentaria durante los meses de invierno. Las dotaciones de mercadería representan, de alguna manera, un reflejo del interés del Estado Boliviano por mantener seguridad alimentaria. Pero esto no es lo que interesa solamente. Aceptar las donaciones sin resolver el problema de las migraciones de peces significa, en estos términos, una subalternalización total de la economía y de la soberanía de ambos pueblos, a las prácticas prebendaristas y clientelares de los gobiernos respectivos. Esta situación que ocurre desde hace años en Formosa y está comenzando a verse desde hace un tiempo en Salta (Argentina), no es invisible a los ojos de los líderes indígenas bolivianos. La visión que se trasluce en los reclamos hechos en las diferentes instancias de encuentro durante el 2011, reflejan la preocupación de perder la soberanía alimentaria y, en plazos posteriores, la soberanía como pueblos libres y autónomos dentro del sistema boliviano, al no tener una base económica propia e independiente.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Organismos del Gobierno de la Provincia de Formosa violan derechos territoriales en la zona de Sombrero Negro

Los pobladores tobas de la zona de Sombrero Negro se sorprendieron hace poco tiempo atrás, al encontrar mojones de trabajos topográficos dentro de su propiedad. Algunos cazadores y pescadores, en sus actividades cotidianas de subsistencia, encontraron mojones y estacas recientemente colocadas, en la zona del bañado, dentro de la propiedad privada de las comunidades tobas de Sombrero Negro. Al identificar una picada, la siguieron y descubrieron que se trataba de una línea de mojones y estacas entre Solitario y El Chañaral, dos parajes que quedan uno al norte y el otro al Sureste de la propiedad, atravesándola transversalmente, de la misma manera que atraviesa al bañado.

Mapa de ubicación

Una de las autoridades del Consejo General de las comunidades consultó con el asesor del Gobierno de Formosa para temas del Pilcomayo, Ing. Horacio Zambón, quien le respondió que desconocía el trabajo que mencionaba. Posteriormente, mediante contactos políticos, logró que le dijeran que se trata de un estudio que está haciendo la Dirección de Vialidad Provincial de Formosa y que el técnico a cargo de su realización es el Ing. Schneider, quien regularmente trabaja para la Unidad Provincial de Coordinación del Agua de Formosa (UPCA). Cabe señalar que la Dirección de Vialidad Provincial tiene funciones muy definidas en los estudios y las obras hidráulicas sobre el Pilcomayo y sus acciones se encuentran en el marco de las obras de control y derivación del agua del bañado, vinculadas a la UPCA.

Los pobladores y miembros del Consejo General se encuentran en estado de alerta, pues saben que un estudio de este tipo no se hace “por capricho”, sino que tiene por detrás alguna intencionalidad que se desconoce. Han mencionado que en tiempos anteriores los políticos hablaron con algunos dirigente de la idea de hacer un camino transversal al bañado para unir las localidades del Norte del bañado con Ingeniero Juárez. Esta idea fue rechazada siempre por la población porque violaría sus derechos de propiedad y pondría a riesgo la estabilidad del sistema del bañado en esa zona, provocando grandes inundaciones y aumentando la vulnerabilidad de los asentamientos existentes. Por otro lado, se tiene conocimiento de que la UPCA tuvo la intención de realizar estudios que permitieran conectar el Bañado del Pilcomayo con el embalse de la Laguna Yema, trasvasando agua de un sistema al otro. Es conocido por la gente de la región que el sistema de recarga de la laguna mediante desbordes del Bermejo no es eficiente y arrastra grandes cantidades de sedimentos que están colmatando el espejo de agua.

Ambas ideas representarían la presencia de un embalse al estilo de la Ruta 28, que une Las Lomitas con Cambio Posta Zalazar, y traería como consecuencia la inundación permanente de grandes extensiones dentro de la propiedad de las comunidades Tobas de Sombrero Negro.

El punto de mayor criticidad para los pobladores y miembros del Consejo General, es la violación absoluta de sus derechos de propiedad, al haber ingresado a la misma un equipo de relevamiento sin autorización alguna del Consejo. Las comunidades Tobas de Sombrero Negro están organizadas en la Asociación de Comunidades Comlajepi Naleua y representadas jurídicamente por un Consejo Directivo formado por dos miembros por cada comunidad integrante (el número no es fijo y se adecua a las dinámicas organizativas propias). Actualmente el Consejo está formado por cincuenta miembros, siendo la población total alrededor de dos mil personas. La sospecha que se tiene es que alguna autoridad gubernamental ha acordado con el presidente o el secretario del Consejo la autorización, ya que los mismos son operadores del partido político que gobierna Formosa desde 1983, sin cambios significativos en las figuras representativas. Si fuera así, esto viola totalmente los Estatutos y Reglamentos internos de la Asociación, ya que toda decisión sobre el territorio debe estar consensuada por el Consejo General, y no sólo por la voz de sus figuras directivas.

De esta manera, el Gobierno de Formosa anota un punto más en sus sistemáticas violaciones a los derechos de participación mediante la consulta previa e informada de toda iniciativa que afecte los intereses de las poblaciones indígenas que habitan el territorio. A esto se suma el hecho de que el Bañado forma parte de la cuenca y dicha consulta previa e informada debe extenderse, no sólo a los afectados directos, sino también al resto de los habitantes indígenas de la cuenca, ya que una obra que llegara a interrumpir el paso del agua impacta negativamente de manera total a los intereses de los pueblos indígenas de aguas arriba, ya que altera los ciclos de migración de peces, tal como se ha comprobado con la Ruta 28.

En diversas oportunidades los pueblos indígenas se han manifestado en contra de toda obra transversal que altere el flujo natural de las aguas. Inclusive la misma Comisión Trinacional para el Desarrollo de la Cuenca del río Pilcomayo ha licitado estudios de prefactibilidad de diques de distribución de agua, que finalmente fueron rechazados como idea de manejo del agua por parte de la empresa Hallcrow, quien ganara la última licitación para los estudios, en 2010. La misma consultora desarrolló una idea alternativa de distribución, orientando los flujos naturales mediante un sistema de espigones longitudinales al paso del agua y respetando las tendencias naturales y las decisiones vertidas en diferentes documentos por los pueblos indígenas y criollos de la cuenca.

El gobierno de Formosa se atribuye derechos de uso del agua de manera soberana, ya que de acuerdo a la Constitución Nacional, los recursos naturales son de domino de las provincias. Este logro constitucional, alcanzado en la reforma de 1994, no tiene ningún correlato al tratarse de recursos compartidos con otras provincias y naciones, como es el caso del Pilcomayo. Tal vacío constitucional ya ha provocado conflictos en otras cuentas transfronterizas, entre provincias. Para eso se constituyen las comisiones de cuenca (en este caso, la Trinacional mencionada antes), y Formosa forma parte de la misma, en la figura del Coordinador del Agua, el Ing. Rafael Silva y sus técnicos y asesores (entre quienes se encuentra el Ing. Zambón, referido antes). De la misma comisión forman parte las autoridades y técnicos de Bolivia, quienes han reclamado sistemáticamente que no se construyan más obras transversales y que se corrija el diseño de la ruta 28, ya que afecta de manera directa para las actividades de pesca en las regiones de Villamontes, Yacuiba y Entre Ríos. Sin embargo, Formosa continúa con las obras y los estudios transversales independientemente.

Al mismo tiempo, con este tipo de estudios no sólo se violan los derechos de consulta previa e informada a los pueblos indígenas, derecho consagrado por la misma Constitución Nacional al asumir como parte de su conjunto normativo de referencia al Convenio 169 de la OIT; sino que también se violan derechos claramente establecidos en la Constitución Provincial. La misma legisla claramente que los recursos naturales son de la provincia, a excepción de aquellos (entre otros) que se encuentren dentro de las propiedades de los pueblos indígenas, a quienes les pertenecen. De esta manera, los pueblos indígenas no solamente están amparados en la gestión de sus recursos por la Constitución Nacional, sino también por la provincial; dándoles un claro lugar en la toma de decisiones sobre los mismos, y no ya como “consultivos” (como puede ser el Comité de Cuenca Provincial) sino en su carácter ejecutivo y político (es decir, como parte diferenciada del Consejo de Delegados de la Comisión Trinacional).

La sorpresa de los pobladores al encontrar mojones y estacas de estudios topográficos en su propiedad se traduce, finalmente, en una violación por parte de un organismo del Gobierno de Formosa, a los derechos básicos de propiedad privada, consagrados por el Código Civil, y a los derechos diferenciados como Pueblos Indígenas u Originarios, establecidos internacionalmente por el Convenio 169 e la OIT, la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU (de la cual Argentina es Miembro y la ha suscrito), nacionalmente mediante la Constitución Nacional y provincialmente, mediante la Constitución Provincial.

Los pobladores y miembros del Consejo General se autoconvocaron para una reunión en la cual se debatirá el tema y se verá qué medidas tomar al respecto.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Reuniones de los Comité de Coordinación de Cuenca


Entre los días 9 y 17 de septiembre del 2010 se realizaron reuniones de los Comité de Coordinación Cuenca de Formosa (Ing. Juárez, 9 de Septiembre), Argentino (Jujuy, 16 de Septiembre) y Trinacional (Villamontes, 17 de Septiembre), en el marco de continuar con la definición de estrategias participativas para la gestión de la cuenca. Los Comité de Coordinación de Cuenca se crearon en el marco de la reestructuración de la Comisión Trinacional para el Desarrollo de la Cuenca del Río Pilcomayo, dando un espacio estructural y funcional a los procesos participativos reclamados por la población local de las diferentes jurisdicciones territoriales de la cuenca. Si bien su origen se arrastra a reuniones de los pueblos indígenas, no estructuradas institucionalmente, desde antes del arranque del Proyecto de Gestión Integrada y Plan Maestro de la Cuenca; su formalización final se da en el año 2008, en donde se constituyen de manera institucional dentro de la estructura de la Comisión Trinacional, como parte del proceso que debe llevar a la conformación de un Plan Maestro de la Cuenca.
De la reunión de Ingeniero Juárez correspondiente al Comité Provincial de Formosa, resulta un extenso documento, a modo de Declaración, en el cual se plantea explícita y claramente la problemática situación causada por la falta de ingreso del agua a Argentina. Se señala el impacto sobre la alimentación, debido a la falta de peces, sobre la salud y el ambiente, debido a la gran sequía y al estado del agua remanente en pozos y madrejones, y sobre la producción ganadera. Así como se resalta la acción del gobierno formoseño en casos de desastre; se señala, a modo de reclamo, que las respuestas muchas veces son tardías e improvisadas. Frente a esto se propone que el Gobierno Nacional intervenga con un Plan Quinquenal que implique obras de guía y control del agua, a partir de estudios y trabajos participativos. También se propone la instalación de un equipo técnico permanente para el estudio y monitoreo formado por miembros de la población local y técnicos. Se resalta que ya existe en la región un equipo de monitoreo local del río. Finalmente se solicita la afectación de fondos específicos para el funcionamiento del Comité de Coordinación de Cuenca Provincial.
Con respecto al último punto, consultando con la secretaría de la Delegación Argentina de la Comisión Trinacional, se informó que ya existe un mecanismo establecido para facilitar el acceso a recursos de funcionamiento del Comité y que el mismo tiene derecho a autoconvocarse cuando lo considere necesario.

Acta del Comité de Coordinación de Cuenca de Formosa, reunido en Ingeniero Juárez
Posteriormente, en Jujuy se reunió el Comité Argentino, que incluye tres delegados que estuvieron presentes en la reunión de Formosa. El Acta del mismo refleja un rico intercambio de informaciones sobre los temas preocupantes en las diferentes zonas del río, desde sus cristalinas aguas en la lejanía de las montañas jujeñas, hasta los bañados de la planicie formoseña, cubiertos de vegetación, lodos y fauna. Finaliza con un breve documento que expresa el requerimiento de una reunión urgente con la Delegación Argentina y la Dirección Ejecutiva para tratar el tema de las obras (Canal pantalón, regulación del caudal, control de sedimentos, mortandad de peces y sequía) y definir un demorado proyecto de construcción de aljibes para paliar la sequía entre las comunidades del Oeste de Formosa (proyecto originado a fines del 2005, y hasta ahora demorado sin claras explicaciones). Asimismo, se plantea que la Comisión Trinacional trate la elaboración de un Plan Quinquenal, como se planteara en Formosa, a fin de atender a la mitigación de los problemas que se presentan anualmente (inundación, sequías, sedimentación, contaminación). También se propone un taller de capacitación para los Monitores, a fin de aunar criterios de trabajo en terreno e intercambiar de manera más rápida y eficaz los informes de monitoreo entre las tres provincias. Finalmente se expresa la disposición de colaborar con la experiencia y conocimientos locales cuando se define la ejecución de obras en las diferentes zonas.
Cabe aclarar en este punto que la actualmente la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación, en su relación con la Comisión del Pilcomayo, está financiando el trabajo de cinco monitores locales (tres en Formosa y dos en Salta), cuatro de los cuales han sido capacitados para la tarea por la organización FUNGIR, la cual mantiene actividades de acompañamiento y seguimiento de las actividades afines, apoyando específicamente en la sistematización de la información recabada mensualmente.
Documento final del Comité de Coordinación de Cuenca Argentino, reunido en Jujuy
Finalmente, el día 17 de Septiembre se reúne en Villamontes (Bolivia) el Comité de Coordinación de Cuenca Trinacional. Durante la reunión se enfatizaron cuestiones institucionales y de funcionamiento tanto del Comité como de la Comisión Trinacional. SE planteó la necesidad de avanzar en la redacción del reglamento de funcionamiento de los Comité en todos sus niveles jurisdiccionales (provincial, nacional y trinacional). Los delegados nacionales fueron presentando uno a uno las problemáticas que preocupan en cada país, resaltándose las siguientes: contaminación, erosión y pérdida de suelos, sedimentación, sequía, interrupción del flujo de las aguas en los cauces, mortandad de peces, interrupción de la migración del sábalo, merma en la calidad de la producción apícola por efecto de la descomposición del agua, falta de agua para consumo humano y animal. Se solicitó explícitamente que la Comisión Trinacional, en el órgano que corresponda, informe si hay algún diagnóstico al respecto y si tiene planes de acción para afrontar cada uno de estos problemas o su integridad. También se solicitó que los organismos oficiales informen debidamente de sus proyectos en la cuenca, ya que muchas veces los miembros del Comité y los pobladores se enteran de una acción cuando las máquinas ya están en la zona de trabajo.
Durante la reunión se hicieron presentes miembros de la población weenhayek de Villamontes, quienes plantearon sus preocupaciones en torno a la falta de peces durante este año, debido a la interrupción del río en la zona de la embocadura del canal de Paraguay. Esta situación llevó a una merma significativa en la actividad pesquera, la cual se interrumpió en Junio, al no subir nuevos cardúmenes. Hubo oportunidad de presentar dos documentos visuales, en donde se refleja la gravedad del problema y la ubicación de los puntos críticos que han provocado la crisis este año. El debate fue acalorado y demostró la necesidad de una mayor interacción cotidiana entre los miembros del Comité de los tres países y con la población local, a fin de mantenerse actualizados acerca de las problemáticas que se presentan. Paraguay señaló que al no tener equipos de monitoreo reconocidos, el mismo Comité, luego de la reunión de Filadelfia en abril pasado, decidió recorrer parte de la cuenca para tomar conocimiento de las problemáticas de los pobladores locales y presentar las tareas desarrolladas por el mismo. Se indicó esto como una metodología a tomar en cuenta para garantizar un proceso más participativo y mayor intercambio entre las diferentes regiones.
De esta última reunión, quedó claro que las visiones del río se hallan divididas. Para Bolivia y Salta (Argentina) la principal problemática está relacionada con la provisión de peces para la pesca comercial y la alimentación cotidiana. Las acciones sobre la cuenca deben garantizar que los cardúmenes puedan subir durante el período natural, entre abril y agosto de cada año, existiendo a su vez continuidad hídrica para que al comenzar las crecientes hacia mediados o fines de octubre, los alevines bajen con ellas hasta zonas de bañados y madrejones conectados de manera permanente, para su crecimiento y posterior subida. Por otra parte, para Formosa (Argentina) y Paraguay el interés está puesto en el agua en sí misma. Debe garantizarse el ingreso de agua a ambos territorios de manera más o menos equivalente, a fin de asegurar el desarrollo de los sistemas de producción ganaderos y agrícolas. La preocupación por la pesca se remite a las necesidades de subsistencia de los pueblos pescadores y a la mitigación del desastre ambiental en torno a la mortandad de peces y otras especies vinculadas al agua (yacarés, aves, carpinchos, etc), que es visto con gran preocupación por los pueblos indígenas, ya que refleja una alteración grave en las relaciones ambientales (paradigma implícito en sus visiones culturales, cuya violación se traduce en la generación si fin de desastres con impacto violento sobre la población). Dar correspondencia a ambas miradas se constituye, posiblemente, en uno de los grandes desafíos para la gestión de la cuenca, y la mirada indígena, en esto, tiene algo que decir.
El día 23 de Septiembre, en el marco de un encuentro de pobladores criollos de Paraguay asentados en la cuenca, el delegado zonal ante el Comité de Coordinación de Cuenca Trinacional expresó claramente su preocupación por la falta de mecanismos explícitos y transparentes para difundir las resoluciones  y debates de estos Comité, logrando mayor participación y comunicación "de ida y vuelta" entre el organismo de cuenca y la población local.

Movilización de pescadores de Salta y Bolivia buscando resolver la discontinuidad del cauce


Desde mediados del mes de Junio las comunidades pescadoras de Salta y de Bolivia han visto afectada su actividad comercial por la disminución abrupta de cardúmenes de sábalo. A principios de Julio, el Sindicato de Pescadores del río Pilcomayo, de Villamontes, dirigió una nota al delegado wichi de Salta, solicitando información acerca de la existencia de estudios, con una tácita referencia a la crítica situación que se comenzaba a vivir. Para mediados de Julio ya prácticamente no se pescaba nada comercializable.  Durante los monitoreos de Mayo y Junio, el equipo de monitores realizó identificaciones de los sitios más críticos, indicando ya la inminente interrupción del curso de agua hacia Argentina.  
 Sunchal.  Área crítica identificada durante el monitoreo del 25 de Mayo,
junto con funcionarios del gobierno de Formosa
(Foto M. Fernández)
En Julio identificaron las “trampas" en donde los peces ya no podían pasar y las pozas en donde comenzaba la mortandad. Se informó a los funcionarios de Formosa y al Facilitador del Comité de Coordinación de Cuenca de dicha provincia, cuyo rol, en este caso, fue el de comunicar a las autoridades y reenviar los informes a la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación. Durante el mismo mes, un grupo de pescadores recorrió el cauce hasta las cercanías de Pampa, en Formosa, encontrando pozas llenas de peces muertos debido a la falta de oxígeno en el agua y al intenso frío. Ya para ese entonces, el curso de agua que ingresa regularmente a Argentina se había interrumpido totalmente, derivándose prácticamente la totalidad por el canal que ingresa a Paraguay. Es menester resaltar que desde el invierno del 2009 se identificó esta zona como altamente crítica para el paso de los peces y en el proceso de colmatación del cauce, comunicándose a las autoridades de cuenca de Formosa.
 Pozas de la muerte, identificadas a fines de Julio, ya sin escurrimiento de agua
(Foto F. Centeno)
  Pescando entre la muerte (Foto F. Centeno)
 (Foto facilitada por Daniel Nieli a la delegación Boliviana en Santa Victoria)
Esta preocupante situación movilizó a la gente pescadora de Salta, quienes fueron convocados a una reunión en Santa Victoria, el día 16 de Septiembre. Se invitó a los representantes del pueblo weenhayek a participar y la Dirección de pesca envió una delegación de técnicos para acompañar a los pescadores. En la reunión se presentó el tema y varios documentos gráficos elaborados por el concejal Pedro Lozano, que sirvieron para ilustrar dramáticamente el cuadro.
Resultado de la reunión fue una convocatoria a dirigirse el día 18 de Septiembre a la zona de pérdida de continuidad del agua (“lugar del desvío” indica el Acta, dando a entender que hay una intencionalidad por detrás del hecho), a fin de realizar obras manuales para reencauzar el río. Se manifiesta falta de información y de conocimiento de las obras realizadas por Argentina y Paraguay aguas abajo y se acuerda solicitar el cese de toda obra en el río condicionando a la consulta popular y evaluación de los proyectos. Asimismo se acuerda solicitar a las tres Cancillerías (Bolivia, Argentina y Paraguay) que evalúen los daños causados y deslinden responsabilidades; entendiendo que el desastre actual es causado por las acciones antrópicas.
Asimismo, la asamblea reunida dirige una carta al Canciller Timerman, para ponerlo en conocimiento de la grave situación y solicitando que realice las diligencias necesarias que aporten respuestas al desastre provocado.
 
Tal como se anunció, el día 18 más de doscientas personas concurrieron a la zona conocida en Paraguay como La Embocadura, en las cercanías de la antigua Santa Teresa, con palas, hachas y machetes para iniciar obras manuales de dragado del cauce abandonado. Al día siguiente se sumaron otras doscientas personas procedentes de Bolivia, reforzando la actividad.
Trabajos manuales de reencauzamiento del agua, por el cauce natural
(Foto facilitada por ASOCIANA)
En primer plano, la obra manual realizada por los pobladores pescadores convocados, en segundo plano,sobre la barranca, las máquinas realizando una canalización sobre la terraza de inundación natural, en tercer plano, con vegetación alta, la línea de barranca abandonada por el agua hace cinco años  (Foto ABC Color-Digital, Asunción)

Paralelamente, la provincia de Formosa ya había emplazado una máquina para comenzar las obras de dragado, desde la barranca. Días después llegó otra máquina. Al tiempo que los pobladores avanzaban con las limpiezas en el mismo cauce, los equipos de Vialidad Provincial hacían lo propio, abriendo un canal que contornea las extensas planicies de inundación (terrazas que va formando el mismo río, al depositar sus sedimentos en la curva).
Canalización terminada sobre la terraza de inundación natural, realizada por la Provincia de Formosa
(Foto ABC Color-Digital, Asunción)
Los pescadores quieren pescar; los ganaderos quieren agua; las empresas, obras; la prensa aprovecha para mover opiniones de acá para allá, poniendo en jaque la capacidad de sus gobiernos. En Bolivia preocupa la caída económica que generó el desecamiento del cauce principal. Para las autoridades paraguayas, estas acciones representan una violación de los acuerdos internacionales. Para la Cancillería argentina, nadie tenía conocimiento de todo esto. Formosa hace silencio. Con caudales inferiores a 10 m3/s, los países de la cuenca inferior miran el hilo de agua ir para un lado o para el otro y desean que la creciente no los tape de lodo … paradojas de querer dividir un territorio tan indómito como su gente.
Mientras tanto, inconsultamente, con protestas explícitas por falta de participación en las políticas y acciones sobre la cuenca, un proyecto de reencauzamiento de aguas en la zona de María Cristina-La Dorada se está estudiando, como iniciativa de la Dirección Ejecutiva de la Comisión Trinacional para cumplimentar obligaciones pendientes con la Unión Europea devenidas del Proyecto de Gestión Integrada y Plan Maestro. Se trata de una licitación pública en el marco de la ejecución de un dique interceptor que divida las aguas en forma equivalente a ambos lados (proyecto heredado de un conocimiento del Pilcomayo y su dinámica de 1995, dos veces frustrado por los cambios topográficos desarrollados por la misma deposición de sedimentos que pretende controlar) y está señalado como uno de los resultados esperados de esta gestión.